Entradas

¿Por qué las religiones son peligrosas?

Imagen
1. Confieren un enorme poder a quienes las dirigen. Las religiones han sido, durante muchos siglos, más que una filosofía, una forma de darle sentido a la vida. Durante mucho tiempo ésta ha alentado y animado a las personas a sobrellevar las situaciones difíciles en sus vidas como las guerras, la esclavitud y la crueldad de sus gobernantes. Para las personas la religión ha otorgado, durante mucho tiempo, la certeza de que los pesares en la vida terrenal serán recompensados en la eternidad espiritual. Sin embargo, la religión ha sido también utilizada por los gobiernos, como el Romano y el Islámico, para ejercer un poder aún mayor en las personas. Cuando se gobierna a las personas no sólo en lo terreno sino también en lo espiritual se tiene una enorme y muy profunda influencia tanto en su mente como en sus decisiones. Los gobiernos han utilizado innumerables ocasiones el poder de Dios para incrementar el propio. Los gobernantes eran establecidos por el grupo religioso dominante como...

Una dieta sostenible?

Imagen
La gráfica se explica sola. Nótese la ausencia de las calorías (y del hambre) en la ecuación.

Vivir entre ateos

Imagen
¿Cómo imaginas que sería vivir en un país dónde la enorme mayoría, digamos un 80%, de la población fueran ateos? ¿Crees que sería una forma de vida agradable o un total caos? Quizás quieras seguir leyendo. Países con Mayor Desarrollo Humano según índices de las Naciones Unidas en 2011: Noruega Australia Países Bajos Estados Unidos Nueva Zelanda Canadá Irlanda Principado de Liechtenst Alemania Suecia Suiza Japón Hong Kong, China (SAR) Islandia Republica de Corea (Corea del Sur) Dinamarca Israel Bélgica Austria Francia Eslovenia Finlandia España Italia Luxemburgo Países con mayor número de Ateos / Agnósticos [ Zuckerman, 2005 ]. Todos los países marcados con negritas  aparecen también en la lista anterior. Suecia Vietnam Dinamarca Noruega Japón Republica Checa Finlandia Francia Corea del Sur Estonia Alemania Rusia Hungaria Países Bajos Gran Bretaña Bélgica Bulgaria Eslovenia Israel Canadá Letonia Eslovaquia Suiza Austria ...

El Ego

Imagen
El ego *  es cómo un parásito sujeto con garras y dientes a la cabeza de una persona. Dicho individuo creerá que llevar aquél bicho es normal, ya que ha estado ahí desde que tiene memoria. Se ha acostumbrado al, a veces ligero y a veces punzante, dolor que implica llevarlo. Si alguien reconoce el parásito e intenta quitarlo éste causará daño a su portador al intentar aferrarse a él. En consecuencia ésta persona se volverá molesta hacia tí a causa del dolor que acabas de provocarle. Así funciona el ego. La única forma de deshacerse de él es aceptando su existencia y el daño que provoca en tu persona. Debes reconocer que son tus temores y  la fuerte identificación con tus actitudes y creencias, tu necesidad de tener siempre la razón y de defender una postura inflexible  las cosas que lo alimentan. El ego modifica tu conducta, te lleva a realizar acciones en su beneficio y protección.   Una vez reconoces y aceptas lo anterior comienza un cambio en tu persona...

Un propósito para el Arte

Imagen
Hay quienes consideran que el valor del arte se limita a la estética, en la percepción de belleza que proyecta en nuestros ojos. Alain de Botton, en una de sus conferencias en TED , sugiere que el arte no debe limitarse  a la estética, sino que éste puede jugar un papel más importante. Que el arte puede y debe servir a un propósito en la sociedad humana. Que no debe existir en una burbuja hermética ajena a los problemas del mundo. Alain de Botton considera al objeto artístico como una forma de propaganda.  El arte debería jugar un papel activo en las vidas de las personas. Debería utilizarse, como se ha hecho y se sigue haciendo en algunas partes del mundo, para mostrarnos y convencernos sobre aquello que es verdaderamente valioso.  El arte debería servir como un recordatorio constante de lo que hay que amar y lo que hay que aborrecer. “Es en los libros, los poemas, las pinturas las que a menudo nos dan confianza para reconocer sentimientos en nosotros que d...

El problema con los consejos

Imagen
Para poder cambiar un aspecto de tu conducta personal no basta con escuchar consejos. Los consejos funcionan sólo para la persona que los promulga. Esto se debe a que están afianzados a su sistema de creencias personal. Un consejo puede funcionar en la persona que lo recibe, pero sólo en el caso que su base de creencias y de conocimientos sean compatible con el mismo. Es como trasplantar un árbol, puedes quitar un árbol de su terreno original y sembrarlo en otro. Esto siempre que el nuevo terreno, y sus condiciones climáticas circundantes, sean lo suficientemente similares a las originales. De no ser así el árbol morirá tras pasar algún tiempo. Lo mismo sucederá cada vez, no importa cuántas veces se intente. Al final de muchos intentos sólo quedará una gran frustración. freedigitalphotos.net Por ésta razón no creo que una persona pueda realmente dejar de fumar o lograr bajar de peso simplemente escuchando a su doctor. Si las recomendaciones no caen en terreno fértil no sobr...

Donde las cosas crecen

Imagen
Nada ocurrió en el pasado, nada ocurrirá en el futuro, todas las cosas ocurren siempre en el presente. El presente es lo único real. El pasado y el futuro son sólo ilusiones. Es la memoria de la mente la que reconstruye el pasado, es ésta misma mente la que elabora un futuro inexistente. Tanto el pasado como el futuro atan nuestra mente a mundos inexistentes. Al estar atados nos perdemos del momento presente. Estando atados al pasado nos volvemos incapaces de disfrutar el presente. El pasado somete a juicio nuestras acciones en cada oportunidad. Nos critica por nuestros errores pasados y nos condena a pagar por ellos una y un millón de veces. El esperar un futuro mejor es una forma de evadir el presente. El presente se convierte en un medio para alcanzar el futuro. Vivimos esperando conseguir algo que en el presente no tenemos. Y entonces, cuando lo alcanzamos, deseamos algo más. Constantemente deseamos estar en otra parte que no sea el ahora. Pero nunca alcanzamos el futuro por...