La disciplina y el esfuerzo
Casi todos reconocemos algo que deseamos mejorar de nosotros mismos. Consideramos aquello que deseamos mejorar como algo muy importante. Creemos firmemente que logrando esa mejora nuestras vidas serían sumamente diferentes, mucho más dichosas. Deseamos una mejor condición física, manejar mejor nuestros gastos, quitarnos un mal hábito, deseamos comer mejor, ser más ordenados o seguir una dieta. Podemos desear tener una virtud como ser más atentos y amables. Podemos desear una habilidad como dominar un idioma extranjero, ser hábil en un deporte o apto tocando un instrumento musical. Y entonces ponemos manos a la obra y trabajamos para conseguir aquello que deseamos. Lo intentamos y nos esforzamos. Nos ponemos los tenis como cada Enero y salimos a correr. Nos ponemos un calendario muy estricto para estudiar y nos esforzamos en apegarnos a él. Hacemos todo lo posible por enfocarnos y ponemos cuidado en no romper el hilo de la disciplina. Y sin embargo, a veces las cosas no suceden com...